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La Columna
México

Académicos y especialistas cuestionan la viabilidad ambiental del fracking en México

Diversos sectores ambientales reiteran que la fracturación hidráulica es un modelo de capitalismo fósil incompatible con las metas de sostenibilidad energética actuales.

Redacción La Columna
Foto: jornada.com.mx

Especialistas en temas ambientales y académicos han intensificado las críticas contra la práctica del fracking en territorio nacional, calificándola como un modelo de capitalismo fósil que contraviene los compromisos de sustentabilidad climática. Este debate cobra relevancia ante la necesidad de diversificar la matriz energética del país, centrando la discusión en los riesgos para los mantos acuíferos y la estabilidad de los ecosistemas locales donde se ha planteado la extracción de hidrocarburos no convencionales.

El análisis técnico sobre esta técnica de extracción ha sido un punto recurrente en la agenda pública. Durante el periodo de campaña electoral, la ahora presidenta Claudia Sheinbaum Pardo incluyó la prohibición del fracking como una de sus propuestas centrales, marcándola como la promesa número 87 de su plataforma política. Este compromiso busca alinear la política energética nacional con los estándares internacionales de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero.

Organizaciones civiles y expertos en geología han señalado que, si bien la infraestructura de PEMEX es fundamental para la soberanía energética, los métodos de extracción deben evolucionar hacia alternativas menos invasivas. La postura oficial, expresada por el equipo de la administración federal, sostiene que la transición energética es una prioridad que debe considerar tanto la viabilidad económica como la protección de los recursos hídricos fundamentales para el consumo humano y las actividades agrícolas.

La discusión también se traslada al ámbito legislativo, donde integrantes de la Cámara de Diputados y el Senado de la República analizan los marcos regulatorios necesarios para garantizar que la política de no fracking se traduzca en leyes permanentes. Este proceso legislativo busca evitar que la explotación de recursos del subsuelo comprometa el patrimonio natural de las futuras generaciones, manteniendo un equilibrio entre la producción de energía y la preservación ambiental.

Finalmente, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales mantiene una postura de supervisión estricta sobre los proyectos de exploración. El objetivo gubernamental es cumplir con la promesa de campaña mediante una planeación que descarte definitivamente las técnicas de fracturación hidráulica, apostando en su lugar por el fortalecimiento de energías renovables y la modernización de los procesos de extracción convencional que ya opera el Estado.

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